La tecnología en la vida cotidiana

La tecnología en la vida cotidiana se encuentra como un elemento esencial. Las técnicas y herramientas que se han ido desarrollando han facilitado enormemente nuestras vidas y ahora no somos capaces de sobrevivir sin esas facilidades.

Tecnología en la vida cotidiana

A pesar de la creencia general, la tecnología no son exclusivamente las tecnologías de la información y la comunicación. No sólo se incluyen Internet, los dispositivos de telefonía y los ordenadores. Son todas aquellas formas en las que la ciencia se ha aplicado para mejorar la vida diaria de la humanidad.

Las técnicas para el encendido del fuego, la invención de la rueda o la aplicación de los más básicos métodos de agricultura fueron los primeros pasos del hombre en la tecnología. Son estas primeras innovaciones las que le han llevado a donde actualmente se encuentra.

Influencia de la tecnología sobre los aparatos tecnológicos

En la actualidad, la tecnología se encuentra en constante evolución. Avanza a pasos agigantados y su ritmo de crecimiento parece exponencial. Los aparatos tecnológicos que hoy son una novedad es probable que en un futuro cercano se vuelvan obsoletos. ¿Quién tiene en la actualidad un teléfono móvil (o celular) por más de dos o tres años?

Aunque se pueda pensar que esta caducidad de los aparatos tecnológicos está fomentada por un consumismo desmedido y la obsolescencia programada, eso no es exactamente así. Por regla general, los nuevos inventos tecnológicos que se desarrollan que sustituyen a los existentes los consiguen mejorar. El televisor que de hoy es mucho más delgado y ofrece una mayor definición que el de hace cuatro. Sin embargo, también es cierto, que en ocasiones los consumidores se ven forzados a aplicar una determinada tecnología por la presión de las empresas. Dejan de dar soporte de un determinado producto o lo incompatibilizan con su función actual.

Influencia de la tecnología sobre los puestos de trabajo

Pero cómo nos afecta la tecnología en la vida cotidiana no sólo se observa en los aparatos tecnológicos. Los puestos de trabajo también se ven afectados, y en gran medida, por el desarrollo tecnológico. Constantemente se diseñan nuevas máquinas y programas que sustituyen a los puestos de trabajo menos cualificados.

Sin embargo, esa destrucción de puestos de trabajo no tiene por qué suponer menos puestos de trabajo. Se generan nuevos puestos de trabajo para la manutención de dichas máquinas, el desarrollo de las mismas. Además se crean nuevos empleos relacionados con el ocio y otros servicios a los que no se tenía acceso con anterioridad.

Por lo tanto, los trabajadores del futuro (y el presente) deberán de ser capaces de adaptarse a las nuevas tecnologías que se desarrollen.

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