Una nueva forma de detectar la apnea del sueño

La apnea del sueño es una de las dolencias que a mayor parte de la población afectan. Puede llegar a ser mortal y afecta entre a un 3% y 5% por ciento de la población. Por este motivo, investigadores de la Universidad politécnica han desarrollado un dispositivo tecnológico para la detección de la apnea del sueño.

Ya comentamos que seria protagonista de muchos de los avances de la tecnología en medicina para el 2018. El equipo de investigadores pertenece al Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia de la Universidad Politécnica de Valencia (iTeam-UPV). Este grupo ha diseñado una forma no invasiva para la detección de la apnea del sueño.

El dispositivo diseñado se basa en el uso de sensores por fibra óptica. Estos sensores se han conectado ha un colchón de forma que se puede monitorizar la actividad cardiopulmonar del paciente según las primeras pruebas realizadas.

Un diseño de bajo coste

En muchas ocasiones avances tecnológicos que pueden ser muy positivos deben descartarse por su coste, o bien, no pueden aplicarse para el público en general. Pero en este caso, se trata de una innovación que no requiere un gran coste para su implantación.

El sistema diseñado se basa en componentes de bajo coste. Fibra de plástico, un Arduino y sensores CCD son los elementos que lo conforman para detectar las variaciones de presión. Demetrio Sartiano, ha afirmado que “podría reproducirse fácilmente en un proceso a gran escala”.

Después de haber evaluado el primer prototipo, el equipo de investigadores se centra actualmente en mejorar la forma en la que se procesan los datos. Buscan evitar inestabilidades y emplear técnicas de aprendizaje para diferenciar con mayor eficacia las anomalías respiratorias. Para ello, será necesaria la colaboración de pacientes de apnea reales.

Se espera que esta esta tecnología esté disponible para el público general en el futuro.

La tecnología en la vida cotidiana

La tecnología en la vida cotidiana se encuentra como un elemento esencial. Las técnicas y herramientas que se han ido desarrollando han facilitado enormemente nuestras vidas y ahora no somos capaces de sobrevivir sin esas facilidades.

Tecnología en la vida cotidiana

A pesar de la creencia general, la tecnología no son exclusivamente las tecnologías de la información y la comunicación. No sólo se incluyen Internet, los dispositivos de telefonía y los ordenadores. Son todas aquellas formas en las que la ciencia se ha aplicado para mejorar la vida diaria de la humanidad.

Las técnicas para el encendido del fuego, la invención de la rueda o la aplicación de los más básicos métodos de agricultura fueron los primeros pasos del hombre en la tecnología. Son estas primeras innovaciones las que le han llevado a donde actualmente se encuentra.

Influencia de la tecnología sobre los aparatos tecnológicos

En la actualidad, la tecnología se encuentra en constante evolución. Avanza a pasos agigantados y su ritmo de crecimiento parece exponencial. Los aparatos tecnológicos que hoy son una novedad es probable que en un futuro cercano se vuelvan obsoletos. ¿Quién tiene en la actualidad un teléfono móvil (o celular) por más de dos o tres años?

Aunque se pueda pensar que esta caducidad de los aparatos tecnológicos está fomentada por un consumismo desmedido y la obsolescencia programada, eso no es exactamente así. Por regla general, los nuevos inventos tecnológicos que se desarrollan que sustituyen a los existentes los consiguen mejorar. El televisor que de hoy es mucho más delgado y ofrece una mayor definición que el de hace cuatro. Sin embargo, también es cierto, que en ocasiones los consumidores se ven forzados a aplicar una determinada tecnología por la presión de las empresas. Dejan de dar soporte de un determinado producto o lo incompatibilizan con su función actual.

Influencia de la tecnología sobre los puestos de trabajo

Pero cómo nos afecta la tecnología en la vida cotidiana no sólo se observa en los aparatos tecnológicos. Los puestos de trabajo también se ven afectados, y en gran medida, por el desarrollo tecnológico. Constantemente se diseñan nuevas máquinas y programas que sustituyen a los puestos de trabajo menos cualificados.

Sin embargo, esa destrucción de puestos de trabajo no tiene por qué suponer menos puestos de trabajo. Se generan nuevos puestos de trabajo para la manutención de dichas máquinas, el desarrollo de las mismas. Además se crean nuevos empleos relacionados con el ocio y otros servicios a los que no se tenía acceso con anterioridad.

Por lo tanto, los trabajadores del futuro (y el presente) deberán de ser capaces de adaptarse a las nuevas tecnologías que se desarrollen.